Más comuna, menos equipo político
Más comuna, menos equipo político
Por Jonathan Cordero
Durante años las bases del chavismo exigían que en el PSUV existiera la figura del equipo político comunal, esto con la finalidad de "fortalecer al poder popular".
Pero la experiencia y la dinámica en los territorios han demostrado otra realidad: los equipos políticos sabotean, debilitan e imposibilitan la organización popular.
Estructuras creadas en teoría para respaldar las políticas de la Revolución Bolivariana son instrumentos ciegos de su propia destrucción.
Hay que aclarar que no en todas partes es así, pero sí en más del 90% de los territorios.
Dirigentes que en vez de cuidar que la revolución se mantenga están cuidando la parcela de sus jefes. De ese rollo todos tenemos anécdotas, en esta oportunidad no quiero extenderme en ellas.
Pero con los nuevos equipos políticos comunales, he visto cómo la militancia de base, comuneros todos y todas, se azaran para organizar las asambleas, "que todo el mundo asista", pero en años nadie se ha preocupado porque los parlamentos se instalen y sesionen. Súmale a eso el constante saboteo direccionado desde el Ministerio de las Comunas.
La ley es clara, establece un parlamento, unos comités de trabajo, asambleas, consultas y tantas cosas que de verdad fortalecen el poder popular, que de verdad hacen comuna. Porque tener un papel y decir "somos comuna", "comuna o nada", no es ser comuna.
Ni participar en una consulta nacional cada tres meses tampoco.
La comuna debe cumplir con los parámetros de ley, debe legislar sus normativas internas, regular la convivencia, generar empleo, medios de producción; la comuna debe trascender de las consignas a un verdadero accionar comunitario de gobernanza. Tener un plan de formación y culturalización comunal, donde se le enseñe al vecino qué es la comuna, su alcance territorial y político.
La comuna debe preocuparse por que cada comunidad construya su plan de desarrollo comunitario para poder construir un verdadero plan de la patria comunal con una verdadera agenda de acción que establezca cómo se van a ejecutar los proyectos de ese plan. Y trascender de esas ACA de papel que solo se utilizan para la foto de una visita institucional.
Hay tanto que hacer para decir que tenemos comuna.
Criticamos que alcaldes y gobernadores no hacen nada, pero no hemos podido instalar un parlamento comunal. No hemos logrado reunir en una mesa a los contralores de las comunas para construir un plan de acción de la contraloría.
Creamos salas de autogobierno que solo se dedican a llenar formatos, matando la esencia para la que fueron creadas.
La idea no es condenar a los camaradas que militan en el partido, o que hacen parte de esta nueva estructura, ni a los voceros de las comunas. Aquí la cosa es para pensarla y analizarla.
Yo solo espero que algún día esté en las agendas de los equipos comunales presionar a los cuadros para que instalen el parlamento, para que sesionen, para que se aprueben las cartas comunales que regularán la vida en la comuna y así con cada comisión de trabajo, y no que el equipo político se atribuya estas responsabilidades como ya se ha hecho con otras estructuras partidistas.
Recordemos que la comuna, los consejos comunales y el espíritu comunal NO PERTENECEN A UN PARTIDO, sino a todos los habitantes de la comuna sin distinción alguna.
Por eso, en mi condición de militante de la Revolución Bolivariana y chavista, yo exijo más comuna y menos equipos políticos.
Jonathan Cordero
29 de agosto de 2026

Totalmente de acuerdo con tus planteamientos. comunas más parlamentos más territorios
ResponderBorrarY por consiguiente más trabajo, más gestión.
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